miércoles, 26 de marzo de 2014

MUNICIPALES Y SERENOS



MUNICIPALES Y SERENOS
 
 

 

 
 

 
Las Palmas de Gran Canaria, como todas respecto de las de una vecindad más numerosa; y entre las de las Islas la primera, por su extensión, construcción, categoría y residencia, siempre demandaron la vigilancia diurna y nocturna en sus calles, Guardia Municipal de Cárceles, de Aduanas, Cuarteles y Serenos: y además, en las rondas constantes que los Corregidores presidian personalmente y hacían circular de continuo por sus calles y barrios. Aquellos Guardias Municipales y Serenos de antaño protegían en gran medida la seguridad diurna y nocturna de los municipios canarios. Pero nuevas instituciones y nuevos regímenes hicieron que, sin causa alguna, se fuesen enervando estas medidas precautorias y previsoras en el orden de las poblaciones hasta haberse condenado al desuso y al olvido.
 
 
 Pero los señores alcaldes de los municipios canarios, más bien están empeñados en desproteger que proteger a los ciudadanos, y sustituir de un modo más firme y constante, sin escusas tolerables la vigilancia y seguridad de los pueblos, dando prioridad a otras opciones del servicio como el recaudatorio y dejación de normativas y ordenanzas. Desechando consagrarse a ese penoso y extraordinario deber, como es la seguridad ciudadana. Pasaron aquellos tiempos en que la Municipalidad se preocupó en resolver y ejecutar la vigilancia de los Serenos y la presencia de los Guardias Municipales en las calles de la población. Siempre prontos por fe y por la misión de cumplir el servicio encomendado, que nos obsequiaban con una sonrisa y exquisita educación, donde quiera que le encontrábamos, y a prestar las medidas que ceden tan inmediatamente en beneficio del orden, y de la tranquilidad y seguridad del vecindario. Quisiera oír primero la voz de nuestros conciudadanos para repetir como el Eco sus acentos: y por más que estos un tanto extraños a una novedad que es en un grado más perfecta, sin exageración, a las rondas nocturnas que tanto se han olvidado, y que solo aparecen de vez en cuando en los días festivos de suma concurrencia o público desahogo; por más que se decante su in necesidad entre la mayoría de los Alcaldes morigerados por índole y por naturaleza del clima y presupuestos; reconocida la pública utilidad, debemos tributar noblemente nuestros respetos al pensamiento y su ejecución, que es cuanto merece de nuestra parte esa ventaja de protección hoy tan necesaria.
 
 Por sí sola se recomienda bastante cuando tan palpablemente y tan de cerca se conocen sus efectos. Más, como la institución de estos vigías, no se limitaban solo al anuncio de las horas y del tiempo, preciso es que nuestros socios en los consistorios comprendan todos sus caracteres y atribuciones. El Sereno y el Guardia Municipal, velaba nuestro sueño y guardaba nuestra propiedad. El Sereno nos acompañaba en medio de la oscuridad y del silencio tenebroso de la noche más negra y aterradora. El Guardia Municipal en las horas diurnas, solícito, educado, complaciente, afable. El Sereno no temía la intemperie ni el Guardia Municipal el solajero, ni las asechanzas que torpemente se le asesten; porque cumplían por instituto y por su profesión el ceñirse las armas que la misma Sociedad le confiaron para que le defendiera su hacienda y vida.
 
 El Sereno y el Guardia Municipal, era un amigo y un protector que estaba dispuesto a prestar toda clase de auxilios al ciudadano que le invoca con una necesidad fija y con verdad. Servía de guia al que se extraviaba y acudía a su socorro; prestaba su favor al desvalido, al afligido, al que se ve acometido, al que busca los auxilios, al que llevaba un templaera que ni pa´que. Estaban siempre dispuestos con toda inflexibilidad a socorrer y denunciar todo abuso del orden, que perturbaba la tranquilidad y la paz en las horas destinadas al servicio. Eran por último nuestros ángeles de paz y nuestro libertador, los que velaban por nuestro bien, y nos prestaba la confianza de entregarnos con toda satisfacción al sueño dulce y reparador.
 
 Por más justas y buenas que sean las costumbres del hombre, siempre la precaución y la previsión prestan garantías, como hay ley. Los Magistrados depositarios de ésta, deberían ser nuestros amigos y protectores; é inexorables cuando por desgracia el crimen, el robo, la pendencia, etc, nos entrega en sus manos. Pero aun en ese conflicto, está siempre en el deber de protegernos y de ayudar y cooperar a nuestra salvación, siendo posible. La ley debería velar siempre sobre nosotros y en nuestros pasos. Si somos correctos ciudadanos, permanece ociosa y sin desplegar su fuerza y su influencia: pero siempre vela.
 
 
José Antonio del Rosario
 
 
 

lunes, 10 de marzo de 2014

CANARIAS QUIERE LATIR



CANARIAS QUIERE LATIR
 
 
 
 
 
 
El poco éxito que nuestras justas pretensiones y reivindicaciones se han obtenido del Presidente del Gobierno de Canarias, que las empresas y servicios de pública utilidad, iban muy pronto a quedar en estas Islas abastecidas en cumplimiento de las necesidades mil y una vez  demandadas por el pueblo; y ahora repito como entonces, que estos habitantes, perdida su última esperanza, sin fe en el porvenir, viendo correr un día tras otro, sin que se ponga remedio a sus males, sin que se atiendan sus legítimas y fundadas reclamaciones, han conocido al fin, que olvidados como se hallan de los que naturalmente debieran protegerlos contra esa odiosa dictadura que ahora más que nunca ejerce su rival, nada otra cosa les resta que hacer, sino, o emigrar en masa de estas desgraciadas Islas, o resignarse a vivir bajo la vergonzosa dependencia de un pueblo cuyo principal elemento de prosperidad se funda en la ruina completa de las mismas.
 
 
 
 
 Desgraciadamente  estas palabras no son vanas declamaciones de medios de comunicación, no, son la expresión sentida y fiel del estado de desesperación y desaliento a que han llegado los ánimos en estas Islas. Y si aún se duda, ahí están los hechos que vienen confirmando tristemente esta verdad. Ayer eran los cierres de salas, plantas y quirófanos, hoy son dimisiones, despidos y la no contratación de personal en la Sanidad Pública y Servicios Sociales, hoy se continúa incumpliendo la ley de Dependencia, como otras tantas. Un Gobierno, como he dicho en numerosas ocasiones debería ser el baluarte de las libertades públicas; esa fuerza ciudadana tan querida de todo pueblo libre y que con tanto entusiasmo se organizó en Canarias a partir del año de 1977, se ha visto por aquellas causas, próxima a experimentar una desorganización completa. Sus dignos y pundonorosos ciudadanos, convencidos de la inutilidad de sus esfuerzos en pro de una Libertad y Democracia plena que no disfrutamos;  persuadidos de que es una sangrienta ironía pretender que haya pan y trabajo para todos, allí donde solo hay y pueden haber esclavos y miserias, mientras exista la viciosa organización actual, han demandado todos a su Presidente, exigiéndole que admita y garantice sus derechos Constitucionales, su desastrosa política y sus modos de gobernar han provocado el profundo desaliento que en las circunstancias presentes se ha apoderado de todos los que todavía sienten latir en su pecho un corazón Canario.
 
 Entonces, sabemos que el Sr. Presidente oyendo sus justas quejas (es un decir), y participando de sus mismos sentimientos, pudo sin embargo impedir que se llevase a efecto por ahora, las dimisiones pertinentes de tantos nefastos personajes que militan en  las filas de su gobierno, ni si quiera haciéndoles ver la situación aflictiva de Canarias y las causas que motivan tan triste resolución, para que de ella dé cuenta a la ciudadanía. Este mismo espíritu de desaliento reina también en todos los pueblos de Canarias, sin distinción de clases ni de personas, pudiéndose asegurar que solo el profundo amor que aquí se tributa a la Democracia y a la Libertad, sostiene todavía en sus manos unas armas que con tanto anhelo reclamaron en días de peligro, y que les fueron confiadas para defender las instituciones públicas, y apoyar la buena administración de Canarias, amenazadas por “La Familia del Viernes” y sus satélites por toda España.
 
 Hoy que con vergüenza vemos continuar en estas Islas el régimen que estableciera el “innombrable” dictador (puntualizarle Sr. Presidente, que los nacionalismos nunca fueron ni serán conductores de una Democracia. Un ejemplo es el pasado reciente); hoy que se les han despojado de la máscara que ocultaban sus  escandalosas ilegalidades, sus corruptelas y sus mafiosos procederes; hoy que para todos los Canarios lo que  anhelamos y demandamos es que vuelva a brillar el sol de la Democracia y la Libertad; dos años van que se han derogado todos nuestros derechos y libertades, menos el que de una manera tan fatal altera la paz y destruye la prosperidad y engrandecimiento de una parte muy considerable de esta Canarias, los hombres y mujeres verdaderamente libres, los que como tales obran y piensan en estas Islas, han comprendido que solo amparándose en la Democracia y la Libertad, pueden protestar digna y legalmente contra la situación escandalosa y arbitraria que vamos atravesando.  Esta es la única actitud que le conviene a un Pueblo que sabe acatar las leyes aunque estas le opriman, y que descansa tranquilo en el fallo de su conciencia, en la justicia de su causa y en la santidad de sus derechos.
 
 Sr. Presidente, desde 2007 dirige el Gobierno de nuestra Autonomía Canaria, ¿Qué ha hecho? ¿Para quién gobierna? ¿Y sus promesas electorales? ¿Dónde han ido a parar? Como sus antecesores, acatar órdenes del gobierno de España; órdenes contraproducentes, nefastas, dictatoriales, muchas de ellas inconstitucionales. Órdenes que de inmediato Usted ejecuta y luego protesta, ¿Para qué? ¿Para que un Gobierno Autónomo?, si su Presidente no es capaz de desobedecer órdenes que atentan contra nuestra dignidad, contra nuestros derechos, contra nuestra calidad de vida, contra nuestro futuro y libertad. Un Gobierno Autónomo que desde el Presidente al resto de sus componentes, tienen el mismo discurso, la misma cantinela, la misma verborrea, el mismo hervor “Islas ultraperiféricas”, “lejanía del Archipiélago”, “mayor coste en alimentos, productos y desplazamientos”, “El gobierno de España no cumple lo pactado”, etc. ¿Lo ha cumplido Usted?
 
 Triste, muy triste nos es descender hoy de la esfera de la discusión razonable y sólida, para combatir adversarios que con tan débiles armas se presentan a desafiarnos, creyendo confundir nuestros rectos principios y fundadas pretensiones con sofismas que, en vez de arredrarnos, no hacen sino convencernos cada día más, de la debilidad de sus fuerzas y de lo erróneo de sus juicios; adversarios que en lugar de cerrarnos todos los caminos con escogidas argucias, nos abren otros nuevos para poder manifestarles la caballerosidad y buena fe que distingue  a los Canarios, y los torcidos manejos y los medios ilegales de que se han valido siempre sus enemigos, para elevarse a la altura en que hoy creen encontrarse.
 
 
 
José Antonio del Rosario
 
 
 
 
 
 

lunes, 24 de febrero de 2014

LA MARCA ESPAÑA "EL PELOTAZO" CON MÁS DE 30 AÑOS DE ANDADURA



LA MARCA ESPAÑA “EL PELOTAZO” CON MÁS DE 30 AÑOS DE ANDADURA

 

 

 “EL PELOTAZO” como marca España y la Corrupción campea a su antojo, en provecho y beneficio de la Familia Política de este País. Más de treinta años recorriendo el Mundo y dándose a conocer como la más prestigiosa marca europea. En tan poco tiempo, han demostrado al Mundo las ventajas de la marca registrada. De cómo poner de rodillas, de cómo humillar, de cómo arruinar y empobrecer a toda una Nación.

 

 Empeñada por su propio beneficio, en privatizar los Servicios y Empresas Públicas con malas prácticas, charlatanerías vulgares de vendedores y verborreas varias, quieren hacernos creer que en las privatizaciones el Estado se ahorrará millones de euros anuales. “EL PELOTAZO” como marca España y la Corrupción como práctica de enriquecimiento, nos demuestran los cientos de millones de euros anuales que el Estado (los ciudadanos) tenemos que pagar, sí o sí. ¿Cuándo el Estado vendió los Servicios y Empresas Públicas a la Familia Política?

 

 Estos "caciques" políticos y empresariales como estamos viendo, con fuertes intereses gremiales y económicos en la privatización de Servicios y Empresas Públicas y con una notable tendencia política al autoritarismo y a la ultraderecha. La situación política es similar en todo el País, donde frente a la corrupción y al despilfarro, sólo la masa obrera, educadores, catedráticos, ingenieros, arquitectos,  autónomos, sanitarios, médicos y pacientes con los Comités de Empresas han denunciado la caótica situación. Pero no han tardado las represalias y los despidos son masivos. Esta situación lamentable, que es sólo un pequeño panorama del tejemaneje montado alrededor del "negocio" de las privatizaciones Públicas, tienen sus culpables y tienen sus padrinos.

 

 ¿Dónde están aquellas ofertas de reorganización de los Servicios Públicos? Hay que hacer una nueva España. Una nueva España rejuvenecida, robusta, con las venas henchidas por la savia del trabajo, de la justicia, de la libertad, que sustituya a esa España decrépita que se ha hundido al empuje de sus derrotas. ¿Qué resta de esos propósitos, de esos alientos? Más de treinta años del “EL PELOTAZO” como marca España, dos años lleva “LA FAMILIA DEL VIERNES” en el poder de la Nación; la labor de esos dos años son migajas desparramadas en decretos, recortes, copagos, repagos, privatizaciones, cuya eficacia nunca percibirá el país. Pero si percibe la ineficacia de gestión de un gobierno incapaz de resolver las necesidades de los ciudadanos.

 

 Sabido es que el mal gobierno, hace política para su propio beneficio y con todo perjudicarnos grandemente con sus consecuencias, ha sido siempre, en todas épocas, quien nos ha hecho pensar en buscar los medios que nos conducen a disfrutar del bien. Por esto es por lo que los pueblos que se han visto sumidos en la miseria, han luchado por el disfrute de la abundancia; por esto es por lo que los individuos, pertenecientes a cualquiera de las clases sociales, que se les ha oprimido, han hecho propaganda en pro de su legítima libertad; por esto es por lo que, por carecer de la debida ilustración para relacionarse con sus semejantes, los que han permanecido en la más bochornosa ignorancia, han luchado para hacer valer sus derechos como hombres y mujeres; por esto, en fin, es por lo que hoy la ciudadanía, comprendiendo todos los males que la aquejan, a la vez que la degradan, busca los medios prácticos que tiendan a hacer desaparecer de entre ella tanta miseria, tanta injusticia, tanto vicio, tanta corrupción.

 

 Todos sabemos el creciente desarrollo que el comercio, servicios y empresas públicas (no duplicadas en las diferentes administraciones y sistemas de Gobierno)  fueron adquiriendo entre nosotros; que las industrias y los Servicios Públicos aumentaron en nuestro País; que la frecuente llegada a los puertos y aeropuertos de mercancía y turismo de las distintas naciones, nos hicieron mucho beneficio; que en una palabra, el progreso se fue introduciendo en nuestros pueblos de una manera asombrosa, y, hoy sin embargo, esas miles de empresas arruinadas, ese turismo barato que nos visita y los trabajadores a quienes les va siendo cada vez más imposible la vida en España, donde el corto jornal que se les abona no está en relación con la carestía de los artículos de primera necesidad  ni con la subida de los servicios públicos, ni con la subida desproporcionada de impuestos, ni con los grandes sueldos de la “FAMILIA POLÍTICA”. Esto, unido a que no perciben muchos de ellos, ninguna prestación; que por ser muchas las horas que trabajan los dedicados a determinadas faenas, no les queda ni tiempo para asistir a ningún sitio en que respiren otro aire más puro que el turbio y asfixiante de los comercios y las fábricas, puedan distraerse agradablemente; que no vislumbran otro porvenir para la vejez que la indigencia, les hace vivir de una manera triste y aflictiva.

 

 Gobiernos prestigiosos, honrados, política y administrativamente moral, que elevaron a la población a una altura de progreso y desenvolvimiento envidiables e hizo sonar su nombre en los pueblos que lo observaron como norma de conducta, sucumbió bajo el peso irrespetuoso y denigrante de aquel caciquismo que nos condujo a la corrupción y a la ruina. El Gobierno conservador ha encerrado su gestión en la defensa de sus puestos, y aun ahora se mueve en esa zona de intriga mezquina, cualesquiera que sean las personas que intervengan, donde la astucia ramplona y la sutileza egoísta arraigan, pero no florecen el sentimiento del deber, el amor patrio y la comunión estrecha con las ansias y las congojas del desventurado ciudadano, Hoy mismo, ¿tenemos Gobierno?

 

¿Dónde está? ¿Cuál es su obra? Hay que exigir estrecha cuenta del tiempo perdido. Hay que obrar por propia cuenta para salvar lo que resta, para levantar el ánimo abatido y desesperanzado de nuestro pueblo. Hay que poner fin a una situación vergonzosa para la nación española, befada y escarnecida por cuantos extraños contemplan su cobardía inexcusable, ante un Gobierno desconcertado e inepto. Los ciudadanos no nos merecemos que una pandilla de inmorales, insensibles a todos los males (por ellos impuestos) que aquejan al País. Como tampoco nos merecemos la escandalosa corrupción practicada por la Familia Política y Empresarial, que deja a la mayoría de los ciudadanos con el culo al aire ante el Mundo. Carecemos de una Constitución que sancione dura y ejemplarmente estos modos de apoyarse en la política para llenarse los bolsillos, carecemos también de un Poder Jurídico Independiente capaz de meter en cintura a esta Panda de Indeseables. Los sondeos consultados, dan por hecho que la Familia Política no contempla estas y otras modificaciones constitucionales, no le conviene, le quita poder adquisitivo y privilegios varios. La Marca España “EL PELOTAZO” continúa gobernado la Nación.

 

La pregunta es: ¿Querrán los ciudadanos de este País que tengamos Gobierno, que sepa y quiera cumplir con su deber? Por la apatía, el conformismo, la cobardía, esta guerra no es la mía o por miedo a luchar por un bienestar y unos derechos por justicia conquistados en cientos de batallas. Yo diría que NO.

 

 

José Antonio del Rosario

 

jueves, 13 de febrero de 2014

lunes, 10 de febrero de 2014

LA ESPAÑA POR LA QUE DEBEMOS LUCHAR (y 2)



LA ESPAÑA POR LA QUE DEBEMOS LUCHAR  (y 2)

 

 Fuerza es confesar que va extinguiéndose en España esa pasión y efervescencia dictatorial, al arribar al poder “La Familia del Viernes”, veníamos gozando de una libertad ganada por el pueblo. Quieren estos que hace dos años ostentan el poder, pretenden arrastrarnos por el campo trazado de antemano en su acalorada imaginación. Fantasean estos el restablecimiento de la dictadura, como la solución más natural y lógica que podía darse a la situación, sin recordar en su ceguedad, que no fue la dictadura la que enarboló el camino de la libertad en España entera.

 

 Falsean de este modo, si bien por breve tiempo, el objeto y fin de su programa de gobierno, el delirio de muchos y la pasión de todos ellos, hízoles creer realizable lo que solo es fantasmagórico y los mismos que de buena fe confesaban antes que España no podía ser democrática, forjáronse de repente engañadoras Ilusiones, alimentando con ellas sus fantásticos sueños. Mas, llegó al fin, como no podía menos de llegar, el momento en que imperando la razón y tranquilo el ánimo, pensasen los españoles todos en asegurar los bienes del presente y conquistar el porvenir. Ellos no pueden olvidar sus antecedentes, ni sus costumbres ni el estado de su civilización, ni a su Amo, el “innombrable” dictador. Solo basta echar un vistazo a sus apellidos, para todos ellos con un pasado glorioso. ¿Cómo se puede llamar glorioso a un pasado lleno de cadáveres, torturas, hambre, enfermedades y miserias? ¿Cómo puede ser glorioso un pasado a las órdenes de dictadores sin escrúpulos, y de uno de los criminales más horrendo y sanguinario de la humanidad? Hoy, todos ellos, quieren imponernos el pasado de sus gloriosos (?) apellidos y sus enajenados modos, esta vez, a las órdenes del nuevo “Führer” Ángela Dorothea Merkel.

 

 Entre las causas que han impedido en España el desarrollo del progreso en todas sus manifestaciones, y el funcionamiento ordenado y regular del sistema constitucional y parlamentario, figura como primera y principal la que se conoce con el gráfico nombre de empleomanía. No se necesita gran esfuerzo para comprender que el hábito de trabajar poco o nada, la costumbre de subvenir a las atenciones de la vida con desproporcionados sueldos pagados por el Estado, y la facilidad de obtener destinos, aun aquellos que carecen de la aptitud indispensable para desempeñarlos, incluyendo, claro está, a nuestros iluminados representantes políticos, han sido el germen de innumerables males, una de las causas que explican el completo desquiciamiento de los partidos, y por consiguiente, el desorden y la anarquía de la política en nuestro País, hasta el punto de decirse, cuando se ha tratado de hacer reformas y economías en la administración, que la cuestión de empleados era una cuestión de orden público.

 

 Y la frase no es exagerada, por más que sea altamente desconsoladora. Las luchas de la política, fecundas en otras partes, han sido sustituidas en España por zancadillas, codazos, traspiés, pardeleras, guerras y envidias de destinos. Cada gobierno que sube al poder, inaugura la marcha administrativa del anterior, decretando una razón de empleados afines, cambiando todo el personal y los modos de las administraciones, dando entrada en el presupuesto a sus amigos políticos y particulares, a sus parientes y allegados. Los aspirantes a las Cortes, al Senado, a las      Diputaciones, a los Cabildos y Ayuntamientos, (entre otros puestos inventados para socorrer a familiares y amigos varios), no encontraban medio más socorrido de reunir votos, que enviar al distrito unas cuantas credenciales, juntamente con la seguridad de hacer nueva remesa después de haber tomado asiento en el Congreso, si es que no gastaban todas sus influencias en conseguir para ellos una alta y lucrativa posición oficial. No es nuevo el ejemplo de hombres y mujeres en la política que, desairados en sus pretensiones, fundan medios de comunicación y de oposición que desaparecen cuando sus exigencias son escuchadas y su vanidad queda satisfecha. Tampoco es nuevo el ejemplo de protestar que no se quieren destinos, y trabajar desesperadamente y en el silencio, para ser agraciados con un empleo en la primera favorable coyuntura. Hombres y mujeres han habido y todavía los hay que, sin haber manifestado nunca su opinión política, aparecen de repente y como por escotillón, pidiendo en tal concepto los sufragios de sus conciudadanos.

 

 La empleomanía ha sido la clave de la política en España. Ella ha corrompido el cuerpo electoral; ella ha impedido a los ministros dedicarse a administrar, y los ha condenado a estar oyendo perpetuamente a un enjambre de pretendientes; ella ha conducido a los gobiernos hasta el punto de resolver un conflicto político con la provisión de unos cuantos destinos; ella, por fin, ha creado dos ejércitos permanentes uno desfavorecidos que elogian por gratitud los mayores desaciertos del poder, y otro de cesantes que aumentan las filas de la oposición, y forman el núcleo de toda clase de conspiraciones, para recuperar sus empleos el día del triunfo, formando entre unos y otros, como diría un socarrón, un enjambre de moscas, que constituye una perpetua cantinela aplicada a los ingresos públicos.

 

 Desnaturalizadas de tal manera las luchas políticas, nada tiene de particular que España no haya recogido del sistema constitucional, las ventajas y los frutos con que han sido favorecidas otras naciones del antiguo continente. Y lo digo con fe sincera y convicción profunda, si la revolución democrática no acierta a extirpar el cáncer de la empleomanía, la corrupción, la mafia política, sino está decidida a acabar con la funesta plaga de aspirantes que se fingen políticos para medrar con la política, en vano habrá derribado una dinastía, en vano proclamará la Democracia, si a tal extremo la conducen las circunstancias, en vano hará una constitución que establezca todas las libertades y que garantice el ejercicio de los derechos individuales, porque siempre dejará subsistente la primera y principal causa de todos los males que han aquejado a la nación la posibilidad de alcanzar destinos por medio de la política. Aun siendo ocupado ese destino, por un batata, que es lo más frecuente.

 

 Creo que no deberíamos seguir consintiendo que la mayoría de estos personajes, continúen sirviéndose de la despensa del pueblo.

 

 

José Antonio del Rosario

jueves, 30 de enero de 2014

LA ESPAÑA POR LA QUE DEBEMOS LUCHAR (1)



LA ESPAÑA POR LA QUE DEBEMOS LUCHAR  (1)

 

 Cada vez que meditamos acerca de la cuestión que hoy absorbe el pensamiento de la mayoría de los ciudadanos en cuanto a formaciones y partidos políticos; cada vez que oímos sostener que en el establecimiento de la “Familia del Viernes” en el poder de la Nación estriba la felicidad y el porvenir de España, más y más nos convencemos de la deleznable base en que se apoya tal opinión, más y más perseveramos en nuestra idea, ya. Claramente manifestada, de que la Democracia es la única solución posible en la presente crisis, y la única forma de gobierno que, consolidando las libertades públicas, puede poner a la nación al nivel en que se encuentran los demás países de la civilizada y democrática Europa.

 

 Mucho se declama en contra de la Democracia, mucho se grita en favor de la anulación y represión de las libertades por los que quieren hacer en un día lo que ha de ser obra del tiempo, que, como lo confirma la historia, es el encargado de abrir paso a las nuevas ideas y de indicar el momento oportuno de su aplicación práctica; pero todavía no hemos oído a los impugnadores de la primera, ninguna razón sólida, ningún argumento serio, capaz de hacernos vacilar en nuestras creencias y de encender en nosotros la fe dictatorial y represiva que ellos quieren imponernos.

 

 ¿Para qué piden, nos dicen, el restablecimiento de un Gobierno democrático, si saben que en más de treinta años que ha tenido de existencia, no ha resuelto en España la cuestión social y política? Y yo pregunto ¿tiene alguna fuerza semejante argumento? ¿Es lógico condenar  en absoluto una institución, porque en un país determinado y por un conjunto de causas que todos conocemos, no haya producido sus naturales y provechosos resultados?  ¿No es democrático-constitucional la mayor parte de Europa, y no debe a esta forma de gobierno su engrandecimiento, su ilustración y su prosperidad?

 

 Si lo dudan, interrogad a la mayoría de los ciudadanos. Contra el dominio absoluto que pretende ejercer “La Familia del Viernes” la banca, empresarios y otros, ya se levantó unido el barrio del Gamonal (Burgos), y le obligaron a desistir del “Gran Pelotazo” preparado, base de su constitución política. Cuando un Gobierno viola el pacto fundamental y atropella los derechos y libertades en él consignados, una revolución viene a hacerle conocer que los ciudadanos no consienten que se les arrebaten sus fueros y privilegios, y que están firme y enérgicamente decididos a asegurarlos y garantizarlos contra los excesos del poder constituido.

 

 Esperamos desde entonces, el restablecimiento, la cordura y la inteligencia entre el Gobierno y el pueblo, con sinceridad y buena fe por una y otra parte, echó hondas raíces la Democracia Constitucional en la mayor parte de Europa, alcanzando a su sombra un grado de esplendor, de riqueza y de prosperidad, que la colocan a la cabeza de las naciones del Mundo. No; no es la Democracia la que se opone a la libertad, la Democracia Constitucional Europea, fue la que guardó fielmente el sagrado depósito de las libertades públicas, políticas y sociales cuando en los siglos XIX y principios del XX, casi desaparecían del  continente, y con la práctica sincera de aquella forma de gobierno, durante largo tiempo ejercida, ha ido resolviendo, de acuerdo con la opinión pública, todos los problemas políticos y sociales, sin necesidad de nuevos trastornos ni conmociones.

 

 Interrogad a otras Naciones, como: Noruega, Suecia, Finlandia, Suiza, Dinamarca, Nueva Zelanda, Holanda, Irlanda…., eminentemente democráticas. Han sabido hacer una constitución modelo, base del maravilloso desarrollo de sus fuentes de riqueza, y de la influencia que ejerce en Europa. La Democracia Constitucional está allí perfectamente aclimatada.

 

 Esta es la forma de gobierno que ha hecho libres, prósperos y florecientes a la mayor parte de los estados europeos, y la que está llamada a condenar con la implicación y participación de la mayoría de sus ciudadanos, las políticas dictatoriales que hoy gobierna España, sin necesidad de romper bruscamente con su pasado, sin buscar en importaciones exóticas el remedio a sus desgracias. Si, la Democracia Constitucional es la que presenta más fácil solución a todos los problemas en la vieja España. Después de tantas revueltas, después de tantos ensayos, después de tantos recortes, después de tantas miserias, después de tantos muertos por él camino, de tanta corrupción, de tanta mafia y de tantas vicisitudes, que dicho sea de paso “las facturas de tanto despropósito y tanta porquería, siempre terminamos pagándolas los de siempre, los que menos tienen, los más vulnerables” vuelve los ojos a ella para disfrutar a su amparo, de la libertad ordenada que imperiosamente exige la época que vivimos.

 

 No hay que forjarse ilusiones, la España dictatorial sería una nota, discordante en el gran concierto de las democracias europeas; la España dictatorial, si por desgracia llegara a imperar esta forma de gobierno, nacería condenada a morir en breve tiempo, para dar plaza a la Democracia Constitucional, fórmula hoy del derecho político en Europa. Por eso, en vez de ensayos peligrosos, de importaciones extrañas y de aclimataciones, imposibles, la mayoría de los ciudadanos pedimos, como remedio a los males de la madre patria, el planteamiento franco y sincero del sistema democrático constitucional, cimentado en la buena fe de los partidos políticos y robustecido por las costumbres públicas y el derecho ciudadano.

 

 

 

José Antonio del Rosario

 

 

viernes, 17 de enero de 2014

CUANDO EL INCIVISMO PEGA ASÍ DE ESTA MANERA



CUANDO EL INCIVISMO PEGA ASÍ DE ESTA MANERA


 
El uso desorbitado de equipos musicales, conversaciones a voz en grito, karaokes, móviles, discotecas en cualquier sitio, y demás modos de comportamientos incívicos diurnos y nocturnos de cada vez más ciudadanos. Son más frecuentes en nuestros municipios con total desinterés y desidia de los que pregonan ser nuestros representantes políticos que dicen estar al servicio de los ciudadanos, ¿de cuáles? Los comportamientos incívicos y la falta de respeto hacia los demás en los hogares y vías públicas están regulados por leyes, leyes que esos, nuestros representantes, se pasan por el arco del triunfo siempre que no sean ellos los molestados.

 Efectivamente: los aparatos musicales de todo tipo se han divulgado de tal modo, que es raro que en hogares, coches, cafeterías, restaurantes, chiringuitos, tabaquerías, librerías y etc, etc, que es casi imposible no ver a un ciudadano con uno de esos prodigiosos aparatos. Eso sí, a toda pastilla, aunque lleven auriculares más parecidos a los de los pilotos de aviación puestos en las orejas. Me pregunto ¿paraqué? Pues es tan alto el volumen que los que estamos alrededor, lejos y lejísimo nos chirrían en nuestros oídos.

 Jóvenes y no tan jóvenes que más parecen zombis programados, con el consiguiente peligro de partirse la crisma contra una farola o caer bajo las ruedas de cualquier vehículo. Parece ser que para nuestros representantes, estos modos de comportamientos incívicos de “a toda pastilla el volumen” son más baratos, alegran los hogares y las calles, divierten al visitante, entretienen al turista (mayormente el turista busca tranquilidad y si algunos buscan música y espectáculos de alto volumen, existen locales preparados e insonorizados para ello) hogares, cafeterías, bares, restaurantes, etc, no lo están (hay excepciones). Pero como a nuestros representantes toda esta bulla no les importan, hacen dejación de ejecutar las leyes vigentes. Ellos no pagan la factura sanitaria.

 Las voces de estos aparatos se oyen en todas partes, desde los sitios públicos al círculo hogareño………. Mezclando el eco con el aparato del vecino, que abre libremente la espita de la potencia, empeñándose en romper el tímpano de todo ser viviente en los alrededores. Y es que algunos toman el mando en sus manos como el que tiene un juguete nuevo, o cómo el propietario de un flamante coche, bar restaurante o cafetería que al hallarse en la vía pública siente la tentación de abrir toda la potencia…… La imprudencia, el incivismo y el egoísmo personal no moderan su arrebato.

 En el caso del poseedor de tal artilugio, como nada se juega “ni siquiera una multa que le haga entrar en razón” él conecta el disco de su música preferida…. Y que mil rayos partan al vecino o viandante, que tendrá que tragarse, quiera o no quiera, toda la vocinglera algarabía de las letrillas en boga. Como nuestras autoridades pasan del tema, para qué preocuparse.

 ¿Remedio para ese mal contaminante? Aplicar la ley, cada municipio consta de las suyas, como de las comunitarias, nacionales e internacionales. Hace algún tiempo leía en los medios de comunicación, que era conveniente refrenar el uso de la potencia de los aparatos en los hogares y lugares públicos, tanto de día como de noche, por la contaminación acústica que esto conlleva en la salud de los ciudadanos. Reglamentándose esto para bares, cafeterías, restaurantes y comercios en general, de implantar por ley la música ambiental para todos ellos (no hace muchos años de esta modalidad en todos los comercios). De los innumerables escritos leídos en prensa de defensa ciudadana, hoy escojo uno sobre el ya tan debatido asunto de los escándalos diurnos y nocturnos, a los que en nada se ha puesto remedio, pese a las muchas quejas y denuncias ciudadanas. Dice así:

 “Todos los sufridos y pacíficos ciudadanos que trabajamos de día y descansamos de noche o trabajamos de noche y descansamos de día(es lo que toca con tanto recorte), no podemos menos que cabrearnos de la campaña de desidia y la no aplicación de las leyes vigentes en cada uno de los municipios para esta cuestión, sólo pedimos obtener que se ponga orden en eso de la tranquilidad diurna y nocturna, alterada constantemente por una serie de factores que, agrupados, justifican por completo las denuncias y protestas de los vecinos. Uno de esos males son los artilugios sonoros abiertos a toda potencia y a los que yo califico como calamidad contaminante en manos de incívicos individuos.

 Porque la mayoría de los poseedores de tan maravillosos aparatos, en que sus padres y ellos mismos, no emplearon sus pequeños ahorros en darles una cívica educación basada en el respeto mutuo, o para alegrar hogares y comercios varios con buena y suave musicalidad ambiental. Lo emplean para molestar a vecinos y viandantes, porque para ellos no existe el mando de la discreción y abren el altavoz a todo evento. Y así, claro, tenemos que aprendernos, queramos o no, esas insulsas y machaconas canciones que se repiten sin descanso, a los agudos y estridentes berridos del changa de turno. Y eso un día, y otro y otro, hasta bien entrada la madrugada….

 Yo creo, y conmigo, estoy seguro, toda la población, excepto claro está, esa gran minoría bullanguera, irrespetuosa e incívica, que es hora de sanciones ejemplares que les obligue a rascarse los bolsillos, que buena falta hace ya acabar con tantos desmanes. La cordura humana inventó lugares apartados e insonorizados donde sin molestar a nadie, se puede gritar y cantar hasta quedarse roncos si les place. Pero en las calles de las ciudades y hogares no hay más remedio que prime la cordura, el civismo y el respeto mutuo.

 Por el bien de la salud ciudadana, es justo y necesario acabar con estos desproporcionados comportamientos: gritos y alborotadores compases musicales, trasnochadores impertinentes, peleas y voces soeces, gamberros destrozadores de mobiliario urbano y de todo lo que encuentren a su paso (y no me vengan con la frasecita mágica de que son “casos aislados” ya son “demasiados los casos aislados que soportamos” saben que es así). Señal evidente de que estos individuos no madrugan ni nada tienen que hacer, o son los clásicos ciudadanos que si no nos dan por saco, no pueden dormir a gusto. Los aficionados al canto y al bullicio desmedido que emplean el día o la noche en ciudades y hogares, como escenario amplísimo de sus gorgoritos por si un iluminado en youtube, twitter o Facebook les dé una oportunidad. Y por último, esos perros que ladran a coro en un concierto inacabable de tonos diversos. El conglomerado no puede resultar más estridente”.

 Parece ser, que los presidentes de las Comunidades Autonómicas y Alcaldes de municipios, están más preocupados en gestionar impuestos y recortes, denunciar a automovilistas y a obras en construcción, pagar favores en contrataciones a dedo, nombrar una comisión para recibir partidas dinerarias del Gobierno Central o Comunitario, nombrar otra comisión para distribuirla, más otra comisión para controlarla, más otra para desviarla, más otra para no se sabe qué, más otra de la otra. Es decir, que si recibe 1.000 euros, con tanta comisión creada, queda para la reparación de aquella calle para la se pidió, unos 5 euros del ala y el déficit está asegurado con cargo a los ciudadanos. Otros como el alcalde de la Capital de Gran Canaria, le preocupa más en dar y conseguir permisos patrimoniales para terminar la gran barra de bar en toda la Capital con sus terrazas incluidas (dicen que para reactivar la economía ¿de la venta indiscriminada de alcohol en las calles?) Por cierto, el municipio pierde millones de euros anuales porque el Consistorio no cobra impuestos a las terrazas en suelo Público, cuando ese suelo esté deteriorado, lo pagaremos todos los ciudadanos que no tenemos terrazas en la vía pública. También a nuestro Alcalde capitalino le gusta sentarse y pavonearse en esas terrazas que no pagan suelo público (gracioso gesto solidario el suyo) y darse a conocer como, un Felipe el Hermoso cualquiera. Demostrado queda, que para todos ellos, a los ciudadanos los quieren sólo un ratito, lo que duren las elecciones. Luego, si te vi, no me acuerdo.

 La Policía Nacional y Local, hacen el trabajo que sus mandos les ordena, tanto los unos como los otros conocen las leyes, artículos y ordenanzas que regulan y sancionan, comportamientos inadecuados en la vía pública y normas de convivencia en los hogares. Nuestros “supuestos” representantes también conocen y tienen los adecuados remedios para estos males…………. Supongo.

 

José Antonio del Rosario