viernes, 12 de febrero de 2016

¿EL ESTADO, UNA EMPRESA EN QUIEBRA?





¿EL ESTADO, UNA EMPRESA EN QUIEBRA?

 

 

      Denunciar un abuso de autoridad es evitar otro mayor, callarlo es perpetuarlo. La tiranía más odiosa es la del delito, y cuando este se disfraza bajo siglas políticas y empresariales, más necesaria es su denuncia.

 

      No hay día, en que los medios de comunicación nos anuncien delitos de prevaricación, de corrupción, de apropiación indebida, de extorsión, de gastos desproporcionados de dudosa justificación, de desviaciones de partidas presupuestarias, etc, etc. ¿Quién gana? ¿Y quién pierde?

     

      Vivimos en un País donde el Estado siempre pierde. Me explico; desde Bruselas se estudia sancionar al país por no cumplir la ley Antimorosidad; desde el Consejo Europeo se le impone multa por manipulación de estadísticas de déficit y deuda mediante ocultación sistemática de gastos; La UE sanciona al país por unas vacaciones fiscales; La justicia europea considera ilegal y abusiva la legislación de desahucios;  El Ayuntamiento  tendrá que pagar algo más de 7 millones de euros a la empresa L y L, por las facturas del saneamiento de la ciudad que se negó a abonar el anterior alcalde; La empresa TAL, el tribunal X, fulanito de CUAL, denuncia al Gobierno del País, denuncia al Estado, denuncia a la Comunidad Autónoma, denuncia al Ayuntamiento, denuncia al Cabildo, denuncia a la Diputación, denuncia a Sanidad, denuncia a aquél y al de más allá.

 

      ¿Y quién paga? El Estado, como nó. ¿Es el Estado el gobierno de una Nación? En el lenguaje común es habitual utilizar los términos "Nación" y "Estado" en forma indistinta, los que también suelen confundirse con la palabra "Gobierno". Sin embargo, aun cuando están íntimamente relacionados, los tres tienen significados diferentes.

 

       El Estado: Es la organización jurídica de una sociedad (grupo de personas) que ocupa un territorio determinado, organizado políticamente y regido por un gobierno. Funciones: El Estado tiene el monopolio de la Fuerza y del derecho impuestos en forma coactiva en defensa del orden interior. Además, tiene como función el promover el desarrollo social, cultural y educativo de la sociedad buscando el bienestar general.

 

      La Nación: Se refiere a la población con características comunes. Etnia, Costumbres sociales, Tradiciones, Idioma, Religión, Historia, Valores compartidos, Etc. Las personas tienen conciencia de pertenecer a un mismo pueblo o comunidad. De esta manera, se plantea la siguiente clasificación para facilitar el análisis teórico. Nación política, Nación cultural, Nación cultural y el Estado.

 

      El Gobierno: Es uno de los elementos del Estado y se encarga de su funcionamiento. Funciones: Ejercer la dirección general de la política nacional. Supervisar la implementación de las políticas públicas. Movilizar el consenso y el apoyo para el éxito de esas políticas.

 

      Por consiguiente; es el Gobierno el órgano constitucional que encabeza el poder ejecutivo estatal y el que dirige la Administración General del Estado. Son los ciudadanos (El Estado), quien elige por sufragio universal (votación electoral), a personas como cargos públicos electos para que dirijan la política nacional. Es decir; las personas elegidas para formar gobiernos son empleados del Estado, y como tal deben ser sancionados si incurrieren en delito, como cualquier trabajador por cuenta ajena. Pero este país es diferente.

 

      El vicio, la corrupción, la extorsión, el enriquecimiento ilícito bajo todas sus fases debe ser contundentemente sancionado; tolerado es complicidad, encubrirlo es delinquir en la sombra. creo que no puede haber moralidad allí donde el vicio se acomoda, y considero que hacer ostentación de hacer conformidad con los aspectos de la moral, sin ser un hecho es contrario a la lógica o contrario a la razón. Esta regla de comportamiento nada significa, sino lleva en sí misma una razón práctica; cuanto el político habla de justicia, de moralidad, de honradez y no sea verdad deja de ser moral.
 

      El Estado presenta en este asunto rasgos muy dignos de ser imitados; cada ciudadano ante un abuso de autoridad política, militar, seguridad y civil debería ser policía y presentar denuncia en cualquier juzgado o comisaria: en este país la falta de efectivos de seguridad ciudadana propicia que se formen esos grandes conceptos que resisten sin conmoverse los más bruscos encontronazos, al mismo tiempo que caen con ligera brisa otros que no tenían en su apoyo más que las circunstancias del momento. De este modo la ley sería un hecho, la justicia un acto, la idea de orden una verdad.

      No se encubriría al delincuente con el más absurdo disfraz de la mentira,
 

¿Para qué necesita el personal político, empresarial y buena parte de la sociedad encubrir la verdad? ¿Porque ésta ha de verse confundida con la mentira? Los errores alimentados por la sociedad estimulan el vicio y la corrupción. ¿Es razonable el contribuir con el silencio a la propaganda del vicio político? ¿Acaso no es amoral callarlo, porque no pregonarlo y denunciarlo para impedir que su imperio lo eleve a la categoría que da la tolerancia y sea considerado como una necesidad?
 

      Pues bien; ¿porque tiene que ser el Estado quien pague los platos rotos? ¿Por qué no se sanciona al culpable que dirige o trabaja en esa administración pública? Todos los cargos electos y los elegidos a dedo, son empleados del Estado, todos ellos cobran su nómina por mes trabajado. Como en una empresa cualquiera, si el trabajador aprovecha o se vale de su cargo para malas prácticas, ha de ser denunciado y puesto a disposición judicial, de inmediato se anula su aforamiento si lo tuviere, y si es culpable de delito pagará con su dinero, se le embargará, se le privará de libertad si la sentencia así lo sanciona y no podrá ejercer cargo público de por vida.

 

      La corrupción y el vicio deben ser combatidos, la sociedad debe excluirlos; la fuerza y prosperidad del Estado debe rechazarlos. Con mucha frecuencia se da la circunstancia de; lo que para algunos en cierto aspecto es delito, para otros es un medio que les abre todas las puertas.

 

      La mayoría de los ciudadanos nunca hemos comprendido la protección de la corrupción, del vicio, del enriquecimiento ilícito, entre otras muchas prácticas delictivas de cierta parte del personal contratado por cuatro años, en una empresa llamada Estado.

 

 

 

 

José Antonio del Rosario

 

 

lunes, 1 de febrero de 2016

RENOVACIÓN





RENOVACIÓN

 

      Muchos piensan que la torpeza de la actual política tiene por causa el cansancio, el desgaste de nuestros hombres y mujeres públicos. Muchos pensamos que es la torpeza de creerse imprescindibles, y si para ellos el cargo es perpetuo, mejor que mejor. Pasan los años y la peor política continúa retoñando como la mala hierba, y ya toca renovar y abonar el terreno agotado de tantos ensayos y perdidas cosechas. Han rodado sillas, estallado revoluciones, el resurgir de poderes novísimos con políticas caducas, que se derrumban apenas erguidos, han restaurado viejas prácticas de sometimiento ya de por sí derrotadas, han modificado las leyes para amoldarlas a sus conveniencias, y los prestigios son siempre los de antaño. Y en Las Cortes, salvo algún caso particular, resuenan aún las mismas voces de enardecidos alzados.

 

      Resulta qué en la política del país, el papel más lúcido es el de segundón. Perpetuándose en los escaños y quedando el paso libre para los mediocres, distanciándose de la vida pública la inteligencia que acaso guarda el germen que produce los beneficios de una regeneración ansiada por el país. La gente política nueva no aparece porque no se le llama.

 

      No carecemos de gente nueva en la política del país, la culpa es de los antiguos y nuevos mafiosos en política, que no supieron preparar sucesores. La falta mil veces lamentada de prestigios es puramente teórica, porque ¿cuándo ni en qué ocasión se ha facilitado la renovación de que tan necesitada se halla la política de este país?

 

      Se premian más los años de servicio en desigualdades sociales y políticas corruptas, más las probadas sumisiones que el verdadero valer. Se cierra el paso a los que llegan con savia nueva y se envían siempre a la retaguardia de las guarniciones en las cloacas, precisamente a quienes se encuentran mejor preparados para las descubiertas y para combatir en la primera línea, y debido a la viciada y deficitaria preparación, cuando se agotan los ímpetus juveniles, y los espíritus pierden la virginidad del entusiasmo, sube el que más cargado de escepticismos que afirma que la verdad no existe, que de iniciativas fecundas.

 

      ¿Qué hay excepciones?... Claro; pero la mayoría lamentamos la falta de una regla general. Bastante se ha hablado de los muchos hombres y mujeres que extingue la política; pero mal por mal, preferible es qué los personajes duren poco al de que se petrifiquen. La política en este país tiene hombres y mujeres nuevos, y los necesita. Pero no basta confiar sólo en las ideas, porque ¿cómo poner esculturas bellas y hermosas sobre pedestales arruinados?
 
 

      Aquellos que erigiéndose en caciques se han quedado con la costumbre de seguir mangoneando, ilusionados con hacerse necesarios en Las Cortes. ¿Quién había de resistirse a seguir la lucrativa carrera de la política? De un simple ciudadano podía salir un compromisario valioso, de éste un diputado, ya autonómico o de mayor categoría, y quien dice diputado, dice un senador, o algo más. Dos años de política podían ser más útiles y provechosos que los que necesita un bachiller para seguir la mejor de las carreras científicas o literarias. Ahora que a la cultura y a la experiencia le ponen coto.

 

      Quien sigue de cerca a caudillos y dictadores, entra en el campamento cogido de la cola del caballo que monta el protector. Quien tiene audacia suficiente para imponer conveniencias y para burlarse de leyes sorteando obstáculos, suele imponer su nombre. Pero ¿por qué solicitar al favor y al atrevimiento lo que no debiera conceder la justicia?

 

      Y lo peor de todo esto, lo ridículo del asunto, lo necio del caso es que la mayoría de nosotros lo sabemos; pero hacemos oídos sordos, y vivimos tranquilamente hartos ya de oír a tanto personaje público que tienen siempre la falsedad en la boca y en los puntos de la pluma la mentira, y satisfechos de todo, toman por verdadero lo que a sabiendas es falso, lo que de sobra nos consta que no es otra cosa, más que un convencionalismo ridículo y un hipócrita fingimiento. Y que examinado detenida y escrupulosamente, nos anuncian sólo falsedad, engaño, mentira…….

 

 

 

 

José Antonio del Rosario

 

sábado, 16 de enero de 2016

TOCANDO HASTA EL AMANECER




TOCANDO HASTA EL AMANECER

 

 

      Casi todos conocemos que el perro se echa en la última vuelta, pero desconocemos por mucha observancia que pongamos en ello, en cuál de ellas se echa un político. Por muchas vueltas que nos demos, no acabamos de concretar la actitud de algunos políticos provisionales, o nacidos a la política por arte de birlibirloque, de intentar mantenerse en la primera línea de la información a costa, de echarse un estercolero encima. Con tal de salir aquí y allá, y que el tonto funeral del pueblo lo elogie festivo por haberlo leído y oído en los medios de comunicación.

 
      Resulta frecuente trompicarnos con toletadas quejas o acusaciones contra este presidente, contra aquel alcalde, contra ese concejal, o contra el diputado de colores varios.  Incluso, se llega a al paranoico comentario de culpar a fulano de tal o de cual porque no le había prestado sino la mínima atención que merecía. La oposición, a falta de otra cosa, resuelve la porquería vieja y familiar en los bolsillos de los gobernantes; hasta dentro de los propios partidos políticos, la lucha por el poder llega a ser humillante y vergonzosa para los ciudadanos.

 
      Mientras, en los procesos de elecciones internas no se ocultan al público las podredumbres intimas y las ambiciones personales, lanzando pullas y traspiés y alguna que otra pardelera a los demás correligionarios, cuando la calma se vuelve chicha esos mismos marrulleros y desequilibradores justifican sus posturas como propias de las buenas familias, en este caso políticas. Lo cierto es que nuestras miradas ciudadanas se vuelven opacas intentando hallar la más pequeña verdad y honradez en la mayoría de los políticos que nos rodean. Porque, hasta eso, los funcionarios de los organismos públicos, los más que decían acosar y reducir las deshonras, son acusados, ahora y puestos en tela de juicio, por la misma razón. Será por eso de que el que a hierro mata, a hierro muere.

 
      Es una realidad política que los actuales actores gobernantes, por las razones que sean, no han estado a la altura de las circunstancias. El pueblo necesita algo más concreto, precisamente, por no estar satisfecho con la obra de un gobierno que evidencia al fin, la falta de esa realidad y el olvido de fundamentales deberes. No se gobierna para sí mismo, para una casta ni para una clase; se gobierna para toda la nación, para el conjunto de distintas ideas y de distintos procedimientos que forman el conglomerado de los ciudadanos. Y a esto hay que responder. En un sistema democrático este es el punto esencial al que hay que atender preferentemente.
 

      La formación del nuevo Gobierno trata de prolongarse hasta el último minuto, su actual presidente en funciones no quiere abandonar el machito, entretanto el País tiene planteados grandes problemas cuyo estudio ni siquiera se han empezado unos, a medias otros y sobre el papel miles, por promesas electoralistas. Mientras, sus señorías siguen cobrando sus grandes sueldos sin dar golpe. Hay que hablarle claro a los ciudadanos y elaborar la obra de un gobierno encaminada a buscar soluciones inmediatas y futuras. Lo que no puede continuar por más tiempo es la falta de firmeza cotidiana y la falta de un sentido concreto, ni tampoco es justo la confusión existente dentro de los partidos.

 
      Los ciudadanos pedimos una posición concreta y firme al nuevo gobierno que llega, y una oposición consiente y razonada que responda en todo momento a la realidad política del País. No queremos de modo alguno, la vuelta de unas Cortes con tendencia vitalicia y a una nación que espera el verdadero camino de su redención cultural, económica, política y social.

 

P. D. Me niego a tocar hasta el amanecer; ays tristes y lastimosos, lágrimas sangrientas, hogares desolados, ruina, miseria, hambre, deshonra y muerte.

 
 

José Antonio del Rosario

jueves, 31 de diciembre de 2015

INDEFERENTISMO




INDEFERENTISMO

 

      Años antes del advenimiento de una nueva Democracia, me asombraba el que muchos escritores, profesores, periodistas y ciudadanos de todas las regiones de España, no vieran que a espaldas de la Dictadura se estaba gestando un intento de revolución social y cultural, en parte dirigidos por los exiliados que tuvieron que huir del país, unos por las miserables condiciones de vida, otros en busca de libertad y poder desarrollar sus profesiones lejos de un país donde sus vidas peligraban.

 
      Si la Dictadura burguesa nuevamente gobierna, o tendrá que ametrallar a la gente de la calle, o tendrá que pactar con ella una Democracia justa y real. Esto último quizás no se dará.
 

      Primero había que hacer Cortes Constituyentes cuyos miembros representen y trabajen por la soberanía del pueblo, no que la vendan. Todos los políticos ansían que se forme cuanto antes el nuevo gobierno para tener su momento de gloria, de mostrar su arte de actores comediantes. La gran batalla oratoria anterior terminó con una constitución ridícula, llena de lagunas y artículos de conveniencia. De esa constitución sólo se pudo llevar a la práctica las desigualdades y frustraciones para el pueblo. La cuestión era lucirse, arengar con luz y taquígrafos. El parlamentarismo no ha demostrado más, sino que es un buen medio para los arribistas, para los ambiciosos que van a hacer su carrera.
 

      Con la gran batalla política y parlamentaria, vino lo que se llamó el enchufe y vemos a ministros, a presidentes, a diputados, a familiares, amiguismos y exdetodo, echándoselas de conquistadores en automóviles de marca con cabareteras, en copiosas comidas de almuerzo y cenas, corruptos en una juerga continua con la cartera llena a costa del contribuyente. Estos Petrónios de escaleras de servicio no ven el interés del país sino el éxito propio y para obtener el éxito ante el público, cualquiera cosa puede venir bien.

 
      En una España donde han dejado cientos de muertos, enfermos crónicos y lisiados de por vida por interesados recortes. En un ambiente de sensacionalismo así, es imposible que se haga nada serio. Se dicen las cosas más absurdas. Así una concejala en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, por CC-PNC dijo; “No figura ninguna asociación con las siglas ONG a las que el Ayuntamiento tenga cedido un local, si otras asociaciones. Pero con esas siglas no”. La concejala ha asegurado que la prehistoria es una ciencia reaccionaria. Lo mismo ha podido decir que la geometría es comunista.
 

      Toda esta algarrada (máquina usada por los antiguos para tirar piedras) parlamentaria la ha jaleado la prensa, porque para ella las reseñas de los escándalos del Congreso son un ingreso que ocasiona poco gasto. Toda esta decoración sobra, toda esta mentira la ha engendrado la mala política, le ha dado una vida y hace que la gente; creyéndola una gran cosa, se lance a matar y a morir. Hemos buscado lejos lo que hemos tenido siempre al alcance de la mano, y olvidando nuestras clásicas virtudes, por asimilación de lo ajeno, nuestra pobre Democracia anterior fue de tumbo en tumbo hasta su definitivo fracaso...


      ¡Quién diría a nuestros abuelos que en nuestras ciudades, habrían de oírse voces de políticos ordenando que en sus edificios públicos, sustituyendo la enseña nacional, habría de flotar banderas demagógicas, a la que acaso el impudor populachero ha visto desfilar, con vítores, ante el propio monumento de la estupidez y la sinrazón!...

 
      Frente a los débiles sistemas democráticos, el fascismo está en un estado de posición absoluta, así como en el dominio político y económico. Es preciso no exagerar por simples razones de polémica actual la importancia de los sistemas dictatoriales en el siglo último, puesto que no fue más que una de las numerosas doctrinas florecidas para hacer de ella una religión de la humanidad para todos los tiempos presentes y futuros.

 
      ¿Tienen sed de sangre los dioses dictatoriales? Ahora el fascismo está a punto de cerrar las puertas de sus templos desiertos, porque los pueblos sienten que su agnosticismo en materia económica, su indeferentismo en materia política y moral conducirían, como ya se ha producido, a una ruina segura de los Estados.

 

  

 

José Antonio del Rosario

 

viernes, 18 de diciembre de 2015

¿UN NUEVO ORDEN PACTADO?




¿UN NUEVO ORDEN PACTADO?

 
 

      Si el conflicto laboral, sanitario, social, educacional y corruptivo, continúa avanzando, debemos prepararnos para un nuevo orden dictatorial. ¿Cuándo un partido político desde el Gobierno de la Nación, deroga por decreto las leyes fundamentales conseguidas democráticamente por los ciudadanos? Estos, no tienen otro recurso que ir a una huelga, cien huelgas y miles de huelgas si fueran precisas. ¿Son motivos suficientes para implantar una dictadura? Esta jamás tiene justificación cabal, sino en la mente de quienes aspiran a que el mundo sea, camine y funcione como a ellos se les antoje.
 

      Decididamente no. Esas huelgas y esos conflictos que ahora surgen en España cada día, no son sino la consecuencia de la dictadura que durante 40 años tuvo sometida a España al silencio, al ostracismo, a las persecuciones, a las deportaciones, a las multas extralegales. Porque la dictadura no resolvió nada; apelando a su poder que abrazaba y comprendía todo ahogó toda petición y toda protesta, dando así la sensación de que los ciudadanos vivíamos en un idílico paraíso y nada nos hacía falta ni apetecíamos.

 
      El nuevo orden que nos quieren imponer los dos partidos que desde 1982 se han repartido la gobernabilidad de España más otro que quiere subirse al carro, no resolverán nada, sino que continuarán llevando a la nación a la bancarrota, con desastrosas políticas sociales y económicas, desigualdades inaceptables y el desmantelamiento de los servicios públicos. España será nuevamente oprimida o subyugada, con privación de la libertad personal por un nuevo orden dictador. ¿Qué de extraño tiene, pues, que los ciudadanos, al verse engañados, vilipendiados y desesperados, estén vibrando y solicitando briosamente la resolución de todos los problemas que crearon los dos partidos, más otro que quiere unirse a la fiesta? El actual en cuatro años de legislatura no cumplió ni el primer punto de su programa, más los que ocultó o soslayó para evitarse complicaciones.

 
      Hoy los dos partidos mayoritarios que durante 33 años se han repartido el gobierno de la Nación sacan sus viejas y rancias prácticas, “políticas del miedo” ¿miedo a qué? Ustedes una vez el país estabilizado y reconocido en todos los foros políticos y sociales, se dedicaron a devastarlo. ¡Aaaaah migo! Ven peligrar el mullido sillón de poder, tienen miedo de que sus carteras no estarán tan llenas, están acojonados de que los que llegan tengan los cilindros bien puestos y denuncien a destajo y sin pérdida de tiempo, sus fraudulentos negocios, el fin de las puertas giratorias, y sobre todo, la devolución de tantos millones de euros del erario público que repartieron entre amigos, familiares, la banca y grandes empresas. Los que llegan peor no lo pueden hacer, espero.

 
      Lo que ocurre es que la cola de toda dictadura, para esos amigos del orden entendido a su manera, los llena de poder y riqueza. En otros pueblos de mayor sensibilidad, la caída de un orden opresor fue acompañado por un sistema democrático con sucesos transcendentales para beneficio de todos sus ciudadanos. Lo sucedido en estos cuatro años de legislatura, en otros países democráticos debiera ser un ejemplo que acallara a los que se asustan de que en España ocurra lo que está sucediendo.

 
No es nada, señores; no hay por qué alarmarse. Más podría haber sido. Esto es práctica habitual en la nación más rica del Mundo.

 

España ¡Una, Grande y Libre! Para unos pocos…… los de siempre.

 
 

José Antonio del Rosario

 

 

domingo, 29 de noviembre de 2015

LA INCONVENIENCIA DE SER CONTRIBUYENTE



 
LA INCONVENIENCIA DE SER CONTRIBUYENTE

 

Excelentísimo Sr. Alcalde del Municipio de Las Palmas de Gran Canaria

Desgraciadamente en la mayoría de los casos con ser menos severos no se consiguen mejores resultados. Existen ciertos grupos, cada vez más, que su campo de batalla son los espacios públicos y vías de los barrios y pueblos de los municipios, se sienten anchos para poner en práctica sus gamberradas, sus felonías, sus desigualdades, sus odios y rencores, se sienten libres para ajustar cuentas, para insultar y vejar, para dar rienda suelta a sus instintos salvajes. Y sobre todo, para hacerles la vida imposible a la mayoría de los ciudadanos.

Me dicen desde el barrio de Schamann, concretamente desde la calle Don Pedro Infinito; los vecinos se preguntan con indignación el por qué el gobierno en el Consistorio en vez de aplicar las Ordenanzas y Normativas hacen dejación de ellas. Se preguntan si con la no aplicación de la Ley se conseguirá un adecuado comportamiento, un mejor civismo por una cierta parte de la ciudadanía, la mayoría creen que eso es imposible y creen bien.

La Corporación municipal anterior, tuvo la genial idea de quitar el banco de la calle Don pedro Infinito a la altura del número 122, estoy completamente seguro que la Corporación actual criticó tal hecho, posiblemente recriminó la no aplicación de las Ordenanzas, y quizás criticó que quitaran el banco ya que tal maniobra perjudicaba al resto de los ciudadanos. Y es posible que dijera que la Ley está para aplicarla.

Hete aquí que el nuevo gobierno en el Consistorio para no ser menos que los anteriores, quita dos bancos más en la misma calle entre los números 129 y 146, en los números 85 y 100 los bancos están sin tablas y pronto desaparecerán, pasándose la Ley por el arco del triunfo, aquí decretaron que no se perjudicaba a los ciudadanos. El problema continúa día y noche; borracheras, gritos, peleas, descalificaciones, lenguaje soez, amenazas a los vecinos, trasladado en las inmediaciones de la iglesia de Los Sagrados Corazones.

La Policía Nacional y Local hicieron sus informes, estoy seguro que los presentaron y quizás los responsables aún no han tenido tiempo de leerlos, es posible que las quejas de los contribuyentes no merezcan tal inmediatez y como los cientos de miles anteriores terminarán amarilleándose de viejos en un cajón perdido, no entendiendo los vecinos que cuando los hechos son evidentes, no se denuncien administrativamente a los culpables de tales escándalos. Los vecinos presentaron sus denuncias por escrito, otros desistieron por miedo a las represalias, tampoco entiendo por qué tienen que hacerlo, cuando los Cuerpos de Seguridad Ciudadana están para ello. Parece ser que solo tienen orden de identificar, no de sancionar.

Con más de cien días de gobierno en el Consistorio capitalino, los vecinos se preguntan; ¿cuándo y dónde la edil de Seguridad Ciudadana Doña Encarnación Galván González, el edil Don Sergio Millares Cantero (Gobierno de Barrios), Don Francisco J. Henríquez Rodríguez (Jefe Policía Local), Don Gonzalo Sánchez Caño (Jefe de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana), como también el mismísimo Sr. Alcalde Don Augusto Hidalgo Macario, cuando se les iluminará el sentido del deber y convocan una reunión con los vecinos de los barrios de este Municipio capitalino? Sabrán de primera mano que es lo que ocurre en ellos.

El Gobierno actual en el Consistorio arengó en su campaña electoral no adoptar los vicios de los anteriores, pregonando que su gobierno trabajaría por y para los ciudadanos, para mejorar y conseguir un municipio con calidad futura en todos los ámbitos. Siendo realista, esto jamás se conseguirá si los cargos políticos elegidos por los ciudadanos continúan gobernando para la disciplina de partidos, para los grandes lobbys e intereses particulares, olvidando convenientemente a quienes les paga.

Creo, como la mayoría de los ciudadanos; que ya es tiempo de reunirse con los vecinos de los barrios de este y de todos los municipios de Canarias, tantos años olvidados por los políticos, el poder judicial y cuerpos de seguridad. A no ser, que la consigna política recomendada sea "DESESTABILIZAR LA CIUDADANÍA", para continuar manejándonos a su antojo, para seguir pagándoles sus descalabros políticos, sus obras de hormigón que de nada o de muy poco nos sirven, sus grandes sueldos, seguros, indemnizaciones y jubilaciones.

Me pregunto, al igual que la mayoría de los ciudadanos:

¿Está permitido mear y cagar en vías y espacios públicos? NO

¿Está permitido fornicar en vías y espacios públicos? NO

¿Está permitido los botellones en vías y espacios públicos? NO

¿Está permitido los escándalos y peleas en vías y espacios públicos? NO

¿Está permitido las discotecas y karaokes a todo volumen en vías, espacios públicos, comercios, vehículos, hogares, etc? NO

¿Está permitido destrozar mobiliario urbano, árboles, jardines, etc? NO

¿Está permitido los graffitis en fachadas, puertas, escaparates, etc? NO

¿Está permitido ofender, vejar, discriminar, amenazar y maltratar a los ciudadanos sean de la condición y profesión que sean? NO

¿Está permitido dejar como un estercolero las vías y espacios públicos? NO

¿Está permitido los etcéteras, etcéteras, etcéteras.....? NO/SI (?)

Las leyes son claras y contundentes, ¿Porque no se aplican?

Si están prestos a sancionar administrativamente a personas sin hogar, trabajo ni beneficios cuando están buscado algo que llevarse a la boca en containers de basura, por robar comida para sus hijos en supermercados, etc. ¿Con qué lo pagarán? Ridícula bravuconería caciquil, cobardía e hipocresía ufanarse de tales medidas sancionadoras.

El arte de gobernar generalmente consiste en despojar la mayor cantidad posible de dinero a una clase de ciudadanos para transferirla a otra. Voltaire

Nos lo deben, y nos lo deben hace muchos años desde supuestos gobiernos democráticos. Nos deben hasta sus opíparas vidas a cargo del erario público.

Ser contribuyente, es inconveniente en este territorio.

 

José Antonio del Rosario
 

lunes, 9 de noviembre de 2015

PERMÍTANME QUE INSISTA



PERMÍTANME QUE INSISTA

    ¿Puede un gobierno democrático hacer gala de un sistema de prestaciones generoso? ¿Puede un gobierno junto con la sociedad aplicar el principio de igualdad? ¿Puede un gobierno poner en marcha un sistema educativo público con garantías de futuro? ¿Puede un gobierno implantar un sistema sanitario público sin restinciones? ¿Puede un gobierno hacer cumplir la Ley en vez de hacer dejación de ella? Pues sí. Y este no es otro que un gobierno trabaje por y para el Estado. Para un gobierno la vida personal del ciudadano debe ser lo prioritario, apoyar y defender el estado del bienestar, que las instituciones públicas sean transparentes y accesibles a todos y funcionar en interés de todos. Valores que han de ser el centro de su sociedad y que deben estar garantizados por el Estado.

    Urbanidad y Civismo: Normas de comportamiento, no escritas en la mayor parte de los casos, pero que sin su tutela nos haría ser un grupo de seres incivilizados. Pero como todas las reglas, leyes o normas, no solamente es suficiente con saber que existen, sino que hay que ponerlas en práctica. Desenvolverse en los distintos ámbitos sociales debería ser una de las mejores asignaturas de nuestra enseñanza. Es mejor caminar por nuestra derecha, que las cosas se pidan por favor, que se dé las gracias por casi todo… Se supone que somos más cultos que nunca, pero no es creíble mientras suspendamos en urbanidad y civismo, dos asignaturas que hay que implantar de nuevo, comenzando por las familias, reforzadas en las aulas y culminadas en la sociedad.

    Cultura: La cultura es algo más que erudición, es algo que se vincula con el civismo, con el comportamiento ordenado y responsable dentro de la comunidad, es el conocimiento de ideas adquiridos en el desarrollo de las facultades intelectuales mediante la lectura, el estudio y el trabajo. Y un conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo o a una época.

    Y esto viene a cuento, porque desde hace muchos años nuestros elegidos políticos para formar gobiernos se han empeñado en que nuestra sociedad regrese al pasado. Modelo del cual nuestro país fue saliendo a ya por las décadas 60-70; no sin dificultades, sufrimientos, persecuciones, decretos, encarcelamientos, desigualdades, acatamientos, esclavitud y más etceteras.

    Mientras el movimiento o rebelión juvenil se abría paso al golpito contra el sistema dictador político, eclesiástico, empresarial y cultural, el régimen franquista seguiría sembrando a partes iguales miedo y aburrimiento por doquier. Y es que la desilusión y el desencanto cargaron a nuestra juventud de razones por las que romper con dogmas y sistemas caducos.  Logrando salir de gobiernos que cuya única misión era someter al pueblo bajo su yugo, para poder lograr sus fines de grandeza y riqueza al servicio de los poderosos, su futuro estaba asegurado, (les suena de algo esto). Todo este movimiento juvenil desembocó en una Revolución Cultural sin precedentes en el Mundo conocido.

    Más tarde, viéndoles el cascabel al gato y el oportunismo del disfraz, caducos y corruptos políticos, personajes de dudosas riquezas y empresarios oportunistas formaron grupos o formaciones políticas para continuar representando la obra de las desigualdades. Fracasaron, la Revolución Cultural salida de Las Universidades, llegaron a los Institutos y de ambos al resto de la población juvenil y a la mayoría de los olvidados ciudadanos que un día cogieron su fusil; unos para defender un Golpe de Estado y otros para defender un Gobierno Constitucional y Democrático.

    Y es que hombres y mujeres  junto a la sociedad, logramos formar gobiernos de excelencias y calidad futuras para sacarnos del oscurantismo y ostracismo al que estábamos sometidos.  Lográndose excelencia y calidad en la enseñanza pública, excelencia y calidad en la sanidad pública y universal, excelencia y calidad en servicios sociales, excelencia y calidad en formación profesional, excelencia y calidad en el trabajo, excelencia y calidad en urbanidad y civismo. Gobiernos que junto al pueblo trabajaron (como no podía ser de otra manera) para que una sociedad tuviera excelencia y calidad y un mejor futuro de vida.

    Tres fueron los gobiernos que tuvieron el coraje, la visión y los cilindros bien puestos para sacarnos del oscurantismo y colocarnos de nuevo en el Mundo civilizado: Uno de marzo de 1979 hasta enero de 1981 y dos desde 1982 hasta 1989. El resto de los sucesivos gobiernos hasta este año de 2015, se han dedicado a imponernos desigualdades de todo tipo y maneras, paulatinamente el disfraz de cordero se les fue deslizado de sus caras  y nos mostraron sus verdaderas identidades de perfiles mafiosos. Modelos políticos desastrosos y oportunistas, que les han dado la oportunidad a muchos de enriquecimiento ilícito a costa del Estado.

Privatizaciones de empresas del Estado

Felipe González abrió el camino. Bajo el mandato de González, se llevó a cabo cerca de 80 operaciones de privatizaciones, que dejaron en las arcas públicas 13.200 millones de euros también hubo grandes privatizaciones, como las firmas automovilísticas SEAT y ENASA (ahora integrada en Iveco), o Trasatlántica (transporte marítimo) y Marsans (Viajes). Privatizaciones parciales de empresas rentables que únicamente perseguían recaudar recursos financieros", como en los casos de Endesa, Repsol, Argentaria o Telefónica. Ese Ejecutivo gestionó 16 Ofertas Públicas de Venta de acciones (OPV), que permitió la salida a bolsa de estas empresas y que produjeron unos ingresos de 10.200 millones de euros.

Aznar, el que más recaudó (1997-2004)
Aznar se deshizo de las joyas de la Corona: Endesa, Tabacalera (ahora en Altadis), Repsol, Telefónica, Argentaria o Gas Natural, algo que ya había iniciado su predecesor en el cargo. Solo un año después de ganar las elecciones, en 1997, el PP empezó a vender. Bajo su mandato, pasaron a manos privadas las principales compañías de sectores de gran importancia en la economía española, como electricidad, gas, petróleo, transporte, telecomunicaciones... en total se privatizan unas 50 empresas, que dejan unos ingresos de 30.000 millones de euros, de los que más de 22.000 millones corresponden a OPVs.

Zapatero, sus pocas privatizaciones no fructificaron (2004-2011)

Rajoy y sus planes (2011-2015)
Rajoy planteó desde el comienzo de su legislatura privatizaciones para hacer caja. La última en llegar ha sido AENA, que será privatizada en un 49%, de forma que el 28% se colocará en Bolsa a través de oferta pública de venta (OPV) y el 21% restante se solicitará para un núcleo estable de accionistas seleccionados. El Consejo de Ministros aprobó que una compañía privada entre a competir con RENFE.

En cartera: Paradores Nacionales, Loterías y Apuestas del Estado, Correos y Puertos del Estado, IAG (compañía resultante de la fusión de Iberia y British Airways), Ebro Foods o Red Eléctrica de España, Sanidad Pública, Educación Pública, Universidades, etc.

    Por ley, en la Carta Magna se debería insertar un nuevo artículo que prohibiera a cualquier cargo político vender, ceder, privatizar o semiprivatizar los bienes del Estado. Estos bienes nos pertenecen a todos, y si cualquier cargo político quiere pagar favores a sus amigos empresarios, para que el día de su retiro político tenga un sillón en su empresa, lo haga con sus propios bienes, no con lo de los más.

De Deuda Bancaria Privada a Deuda Pública del Estado

Parece increíble que los datos sobre el rescate a la banca española resulten tan contradictorios en función de las fuentes consultadas. Estos datos van desde 1.4 billones, a los 61.366 millones de euros admitidos por el Banco de España.
Fuente: Economiaciudadana.

Otras fuentes calculan más de 280.000 y otras más de 100.000 millones de euros (?)

    Es hora ya   que los ciudadanos se tomen muy en serio en tirar a la papelera a esos partidos con políticas caducas, partidistas, corruptas y desestabilizadoras del sistema democrático, “si es que alguna vez lo hubo” Partidos que se vanaglorian de sus experiencias de gobernanzas, y descalifican la inteligencia como bisoñés de los que llegan. Partidos que presumen de gran experiencia gestora y de gobiernos varios; no hay más que echar un vistazo: millones de ciudadanos sin un puesto de trabajo, cientos de miles de familias desahuciadas en la calle y pagando hipotecas de hogares que no tienen, la mayoría de ellos viviendo de la caridad del pueblo y desatendidas por las instituciones públicas. Los juzgados están llenos de sus grandes experiencias, las montañas de expedientes ocupan miles de metros cuadrados (muchos de ellos convenientemente olvidados o extraviados, valla Usted a saber en qué cajón), una gran experiencia de enriquecimientos ilícitos a costa del Estado.

La pregunta es; ¿tenemos que continuar digiriendo estas grandes experiencias como si de un sabroso plato culinario se tratara?

Creo que ya no hay estómago que lo resista.



José Antonio del Rosario